Crystal Thayer gime mientras la llenan de leche en un bar oscuro
Ella susurró: 'No nos pueden pillar aquí, pero no aguanto más.' Crystal Thayer, con sus botas de tacón clavándose en la silla mientras se acomodaba sobre la polla dura de Onlymatt, lo apretó con sus muslos para que no se le escapara ni un centímetro de aquella verga gruesa que ya le había abierto el culo en un par de embestidas. El bar estaba casi vacío, pero cualquier empleado podía entrar en cualquier momento, así que los gemidos de Crystal los ahogaron con besos profundos, con la lengua de Onlymatt llenándole la boca mientras sus manos le aprietan las tetas con fuerza, marcando los dedos en esa piel suave que se le puso de gallina cuando el primer chorro de leche le llegó hasta las entrañas. Ella no podía creer lo mojada que estaba, cómo cada empujón de Onlymatt le hacía vibrar la polla dentro de su coño, con sus muslos pegajosos de los fluidos que ya le escurrían por los muslos. El riesgo de que alguien los descubriera solo la ponía más caliente, haciendo que se moviera más rápido, con su culo golpeando contra el vientre de Onlymatt mientras él le agarraba las caderas con fuerza, marcándole los dedos en esa piel roja de tanto frote. Ella no podía evitar gemir, aunque bajito, mordiéndose el labio inferior para no hacer ruido, pero cada vez que la polla de Onlymatt le rozaba el punto G, se le escapaba un gritito ahogado. Cuando por fin él se corrió dentro de ella, Crystal sintió cómo la leche caliente le llenaba el coño, con los espasmos de su polla vibrando dentro de su carne, hasta que ella también se corrió, apretándole la verga con sus músculos, sintiendo cómo cada gota de leche le resbalaba por las piernas. 'No te saques todavía', le dijo ella, moviéndose un poco para que la polla no se le saliera, disfrutando de cada segundo antes de que alguien pudiera entrar y descubrir esa escena tan caliente.