Damion Dayski domina a Pink Kandi con su verga negra
Mi polla negra brillaba bajo las luces del estudio, lista para enseñarle a esta puta blanca lo que es un hombre de verdad. Pink Kandi se arrodilló frente a mí, sus labios carnosos temblando de anticipación, pero yo sabía que esto no era por placer, era por venganza. Su ex le había contado cómo le encantaba que le chuparan la verga, así que ahora me tocaba a mí demostrarle que nadie la haría gemir como yo. Agarré su pelo rubio y empujé mi verga hasta que sus mejillas se hundieron, sintiendo cómo su garganta se ajustaba a mi grosor. Sus ojos se llenaron de lágrimas, pero no se quejó, solo siguió chupando como una perra obediente. Cada vez que mi polla golpeaba su garganta, un gemido ahogado escapaba de su boca, y yo disfrutaba viendo cómo se atragantaba con mi leche espesa. Sus manos se aferraron a mis muslos cuando empecé a follarle la boca con fuerza, sintiendo cómo su saliva goteaba por su barbilla. Sabía que estaba mojada, que su coño apretado ardía por mi verga, pero primero quería que aprendiera su lugar. Cuando por fin me corrí, mi leche caliente llenó su boca y ella tragó cada gota como la puta hambrienta que era. Al levantarse, me miró con los ojos vidriosos y susurró: '¿Así te gusta, negro?', pero yo solo sonreí y le dije: 'Ahora ve a limpiar mi polla con tu lengua, perra.'