Dani Woodward le come el coño a su amiga rubia mientras gime sin parar
Rick Masters no podía creer lo que veía cuando entró en la habitación y encontró a Dani Woodward arrodillada entre las piernas de su amiga rubia, Hollie Stevens, con la lengua hundida hasta el cuello del útero mientras la morena gemía como una perra en celo. Las dos sabían que esto estaba mal, que no deberían estar follando así, pero el deseo las consumía. Dani le apartó el tanga con los dientes y le chupó el clítoris hinchado, sintiendo cómo la rubia se retorcía bajo su boca. Hollie le agarraba el pelo, tirando con fuerza mientras le susurraba 'más fuerte, puta, hazme correrme'. El sonido de los labios mojados de Dani contra el coño de Hollie era obsceno, y cuando metió dos dedos dentro, la rubia arqueó la espalda y gritó. Dani sintió cómo los muslos de Hollie temblaban alrededor de su cara, y cuando la rubia le apretó las tetas pequeñas con desesperación, supo que estaba a punto de explotar. 'Córrete en mi boca, zorra', le ordenó Dani, y Hollie obedeció, inundándole la lengua con su jugo caliente mientras se sacudía como una loca. Cuando terminó, Dani se limpió los labios con el dorso de la mano y le sonrió con malicia. 'Sabía que eras una puta', le dijo Hollie, jadeando, 'pero no sabía que eras tan buena'.