Dos italianas putas se follan con canción caliente
Las dos italianas llegaron sudadas y jadeando después de bailar pegadas al ritmo de esa canción pegajosa que ya les ponía los coños como fieras en celo. La morena de tetas grandes agarró a la rubia por la melena y le clavó la lengua en la boca mientras le manoseaba el culo prieto, dejando el tanga hecho un trapo entre sus piernas. La rubia, con los labios pintados de rojo chorreante, se arrodilló sin perder el compás y se llevó la polla dura del tipo a la boca, chupando con tanta fuerza que se le marcaban las venas en el cuello. Él, con los huevos apretados y la verga palpitando, la agarró de la nuca y se la empotró hasta la garganta, haciendo que la italiana escupiera un hilo de saliva babosa mientras gemía con la garganta llena. La morena, que ya estaba más mojada que un chubasco en Venecia, se trepó encima del tipo sentándose de espaldas con el coño bien abierto sobre su polla, sintiendo cómo se le hundía hasta el fondo mientras le agarraba los huevos con una mano y con la otra le arañaba la espalda hasta dejarle marcas rojas. Los gritos de las dos italianas se mezclaban con los golpes de carne contra carne, el sonido húmedo de los coños empapados y el crujido del somier que no aguantaba más el peso de sus cuerpos sudados. La rubia, con la cara llena de corrida blanca, se tiró encima de la morena y le lamió los pezones duros mientras le metía dos dedos en el coño, sacudiéndolos dentro hasta que la otra se corrió otra vez con un aullido que debió escucharse en toda la manzana. Él, al borde ya, la sacó de encima y la puso a cuatro patas sobre la cama, agarrándole el pelo para que no se moviera mientras se la clavaba hasta los huevos, sintiendo cómo el culo de la italiana se abría como una flor al sol. Los últimos empujones fueron brutales, con él gruñendo como un animal y ella gimiendo entrecortado hasta que la corrida le salió por las piernas como un río espeso, dejando el colchón empapado y a las dos putas Italianas rendidas, con las piernas temblorosas y sonrisas de satisfacción en los labios.