Hermana step enseña a su hermanastro a follar como un semental
Aquel domingo en la cocina, mientras él lavaba los platos, no pude evitar mirarle el bulto en el pantalón y pensar en cómo se sentiría esa polla gruesa dentro de mí. Me acerqué por detrás, le mordí el cuello y le susurré al oído que quería enseñarle a follarme como un verdadero hombre. Al principio se sorprendió, pero cuando le bajé el pantalón y vi esa verga dura y gorda, supe que no pararía hasta llenarme entera. Me arrodillé frente a él y le chupé la polla con ganas, sintiendo cómo se ponía más dura con cada lamida, hasta que me la metió en la boca hasta las pelotas. Luego me empotró contra la encimera, levantándome el vestido y arrancándome las bragas de un tirón. Sentí cómo esa polla enorme me abría el coño de una estocada, haciendo que gritara de placer mientras me penetraba con fuerza. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo su verga me rozaba las paredes del coño hasta hacerme tocar el cielo. Cuando me corrió dentro, llenándome de leche caliente, supe que había descubierto algo que no olvidaría. Al final, mientras me limpiaba el semen de los muslos, él me miró y me dijo: 'Ahora sabes lo que es follar con un verdadero semental'