Lecciones prácticas de placer con la madrastra y su hijastra
Esa tarde en el sótano, la madrastra te desafía a demostrar si puedes aguantar lo que ella y su hijastra te tienen preparado. Primero te agarra la polla con esa mano experta mientras Olivia Madison se arrodilla frente a ti, abriendo bien la boca para chuparte hasta dejarte duro como una piedra. Sientes cómo la lengua de la hijastra te recorre el tronco, subiendo y bajando con un ritmo que te vuelve loco, mientras la madrastra te susurra al oído que si no las haces gemir a las dos, perderás la apuesta. Te la chupa con tanta fuerza que casi te corres en su garganta, pero ella se aparta justo a tiempo, riendo mientras te empuja contra el sofá. La madrastra se monta encima de ti, bajando su coño mojado sobre tu verga hasta que la sientes entera de golpe, apretándote con esos músculos que parecen chuparte. La hijastra no se queda atrás, trepándose a tu cara para que le comas el culo mientras cabalgas a la madrastra, sintiendo cómo sus tetas rebotan contra tu pecho. El sonido de los cuerpos chocando llena la habitación, mezclado con los gemidos de las dos mujeres que te exigen más, más fuerte, más rápido. Cuando ya no puedes más, la madrastra te ordena correrte dentro de ella, y lo haces con un gruñido, llenándola hasta que el semen le escapa por los muslos. Al terminar, ves el tanga roto de Olivia tirado en el suelo, manchado de tu leche.