Madalina Moon y Skylar Snow se devoran sin control en la cama
Madalina Moon no aguantaba más las fotos que le mandaba Skylar Snow con ese tanga negro ajustado, las piernas abiertas en la cocina, la mano entre sus muslos. Cada mensaje era más provocador: las uñas pintadas de rojo rozando sus pechos, los pezones endurecidos, el coño brillando de lo mojada que estaba. Cuando Skylar entraba en la habitación con ese vestido transparente, Madalina no podía evitar morderse el labio, sentir cómo el calor le subía por el cuerpo. Se agarran de los pelos, los labios chocan con fuerza, las lenguas se enredan mientras Madalina le arranca el sostén de un tirón, dejando al aire esos pezones rosados que tanto la vuelven loca. Skylar gime cuando Madalina le muerde el cuello, sus dedos ya hundiéndose entre sus pliegues, frotando con fuerza hasta que la otra arquea la espalda. Madalina la empuja contra la pared, le separa las piernas con la rodilla y le mete dos dedos de golpe, sintiendo cómo sus paredes se aprietan alrededor, mojadas y ardientes. Skylar le baja los pantalones con rabia, le da vuelta y la empotra contra el colchón, restregando su concha hinchada contra el culo de Madalina, dejando un rastro brillante de excitación. Madalina le agarra las nalgas y las aprieta fuerte, gimiendo cada vez que Skylar le clava los dedos más adentro, hasta hacerle tocar el cuello del útero. Se corren juntas, los cuerpos temblando, los fluidos mezclándose entre las sábanas. La tanga de Skylar queda tirada en el suelo, manchada.