Me follé a un fan en la playa y me llenó de leche
La arena ardía bajo mis pies mientras caminaba hacia él, sabiendo que sus ojos no se apartaban de mi culo parado y mi tanga blanco. Él, un fan obsesionado con mi cuerpo, me agarró de la cintura con sus manos grandes y me empujó contra la arena, sus dedos clavándose en mi piel mientras su polla dura como roca presionaba contra mi coño mojado. Gemí cuando me penetró de un solo empujón, sintiendo cómo su verga negra me partía en dos, cada embestida más profunda que la anterior. Sus manos apretaban mis tetas mientras me empotraba contra la arena, mi cuerpo temblando con cada gemido que escapaba de mis labios. El sonido de su piel golpeando la mía resonaba en la playa desierta, y cuando llegó al clímax, me llenó de leche caliente, su corrida espesa goteando por mis muslos. Me dejó jadeante, mi coño palpitando con su semen dentro, mientras él sonreía satisfecho, sabiendo que había cumplido su fantasía. La playa quedó marcada con el olor a sexo y sudor, y yo, con su leche aún dentro, me pregunté cuándo volvería a sentir esa polla enorme dentro de mí.