Abuelo feo convence a estudiante alemana de 18 años en la calle
La joven rubia de tetitas pequeñas caminaba distraída cuando el viejo asqueroso se le acercó con una sonrisa sucia y le susurró al oído que le pagaría por un rato de diversión. Al principio ella se rio nerviosa, pero cuando el abuelo le mostró los billetes y le tocó el culo con sus manos arrugadas, la chica sintió cómo su coño se mojaba de excitación. Le dijo que no, pero sus pezones duros la delataban mientras el viejo le metía la mano bajo la falda y le acariciaba la raja húmeda. La estudiante alemana, con las piernas temblorosas, se dejó llevar hasta un callejón oscuro donde el abuelo le bajó las bragas y le clavó su polla flácida pero gruesa entre las nalgas. Ella gemía fuerte mientras el viejo la embestía como un animal, sintiendo cómo su verga vieja le llenaba el coño apretado. La chica se mordía los labios para no gritar, pero el abuelo le tapó la boca con una mano mientras con la otra le apretaba las tetas pequeñas. La folló contra la pared hasta que le corrió un chorro caliente en la concha, dejándola toda mojada y jadeante. Al terminar, la estudiante alemana se limpió el semen de los muslos y se fue corriendo, pero no sin antes mirar atrás con una sonrisa culpable.