Dani Jensen chupa y se deja empotrar por el pollón del hijastro
Me arrodillé frente a Tony Profane sin pensarlo dos veces, mi coño ya palpitando al ver cómo su polla se endurecía bajo mis dedos. Lo miré de reojo mientras la sacaba de sus calzoncillos, gruesa y venosa, mucho más grande de lo que imaginaba. Al meterla en mi boca sentí que me ahogaba, pero no paré, tragando hasta que la punta rozó mi garganta. Él gruñó y me agarró del pelo, empujando más adentro, y entonces descubrí que podía tomarla entera. Mi saliva chorreaba por sus pelotas mientras la chupaba con fuerza, gimiendo cada vez que la sacaba para respirar. De pronto me giró y me empotró contra el sofá, su verga entrando de una estocada que me hizo gritar. Sentía cada centímetro de su polla frotando mi punto G, mis tetas rebotando con cada embestida. Tony me azotó el culo y aceleró, sus dedos clavándose en mis caderas mientras me follaba como una loca. Mi coño se contraía alrededor de su verga, mojado y caliente, hasta que exploté en un orgasmo que me dejó temblando. Él se corrió dentro de mí con un gemido ronco, llenándome hasta que sentí su leche caliente derramándose.