Julie Berdu domina con su polla de ensueño en la universidad
Julie Berdu se desnudó frente al espejo, admirando su cuerpo tatuado y esos pezones perforados que siempre excitaban a todos. Hoy no quería jugar, hoy quería mandar, y por eso se puso esa lencería negra que apenas cubría su verga dura y gruesa. Sabía que el estudiante de la habitación de al lado la espiaba, y eso la ponía más caliente. Se acercó a la puerta, la abrió de golpe y lo encontró temblando, arrodillado como un perro obediente. 'Chupa', le ordenó, y él no dudó en meterse su polla hasta la garganta mientras ella le agarraba el pelo. Gemía fuerte, disfrutando el poder que tenía sobre él, cómo su boca se ahogaba con cada embestida. Cuando lo sintió a punto de correrse, lo empujó al suelo y se montó sobre su cara, frotando su coño mojado contra su lengua hasta que él no pudo respirar. Luego lo obligó a lamerle el culo mientras ella se masturbaba con un consolador, gritando de placer. Al final, lo dejó correrse en su mano, pero solo después de que le suplicara de rodillas. La próxima vez, pienso hacerle tragar mi leche hasta que le duelan los huevos.