Kimora Quin y Athena Heart se retoñan hasta correrse en el suelo
El sonido de los tacones de Kimora Quin resonó en el pasillo antes de que la puerta se cerrara con un golpe seco. Athena Heart, con su pelo rubio despeinado, ya estaba arrodillada, chupando la polla de Adonis Breeds con tanta fuerza que sus mejillas se hundían, los ojos lagrimeando pero sin soltar. Fue entonces cuando Kimora notó algo inesperado: la verga del chico era gruesa como un puño, venas gruesas palpitando contra su paladar. Gimió más fuerte, sin poder creer que algo tan grande cupiera en su boca, y eso encendió a Athena, que se levantó de golpe con los labios brillantes, tirando de Kimora hacia el sofá. ‘Quiero ver cómo aguantas esto’, susurró Athena mientras empujaba a Kimora hacia atrás, abriéndole las piernas de una patada. El coño de Kimora ya estaba empapado, los labios rosados separados, y Athena no perdió tiempo: metió tres dedos de golpe, haciendo que Kimora arqueara la espalda con un grito. Adonis se acercaba desde atrás, su polla goteando, y cuando la empujó contra el sofá, Kimora sintió cada centímetro de él deslizándose hasta hacerle tocar fondo, las caderas chocando con fuerza. Athena observaba, mordiéndose el labio, mientras Adonis embestía con ritmo salvaje, los gemidos de Kimora llenando la habitación. De pronto, Athena se arrodilló entre las piernas de Kimora, chupando su clítoris mientras Adonis seguía follándola, y la combinación de sensaciones hizo que Kimora estallara, corriéndose tan fuerte que el líquido salpicó la barbilla de Athena. Adonis gruñó, enterrándose hasta el final, y disparó su leche caliente dentro de Kimora, que temblaba entre convulsiones. Athena se limpió la boca con una sonrisa pícara, mirándolo todo con los ojos brillantes.