Mia la artificial se arrodilla y chupa como una diosa
Ella se inclina con un gemido ahogado, los labios carnosos ya brillando de saliva mientras sus manos agarran la polla dura que le ordenan chupar. La lengua rosada dibuja círculos lentos en el glande, saboreando el líquido pre-seminal que escapa, y él gruñe, tirando de su pelo para guiar el ritmo. 'Más fuerte, puta', exige, y ella obedece, ahogándose con cada embestida hasta que la garganta se le quema, los ojos lagrimeando pero sin atreverse a detenerse. Las tetas grandes rebotan con cada movimiento, los pezones duros como piedras, y él disfruta el espectáculo, empujando hasta que la punta golpea la garganta. 'Trágatelo todo', ordena, y ella asiente con la boca llena, tragando con dificultad mientras la saliva escapa por las comisuras. Las caderas de él se mueven más rápido, los músculos de las piernas tensos, hasta que un chorro espeso le llena la boca, y ella bebe obediente, limpiando hasta la última gota con la lengua. Cuando él la suelta, la barbilla de Mia brilla con restos blancos, y un mechón de pelo negro cae sobre su mejilla sonrojada.