Milo P Rock empotra a Lara Max en escena caliente
Esa tarde en el sofá, con la puerta entreabierta y los vecinos al otro lado del pasillo, no podía resistirme a meterle la polla a Lara Max. Le bajé el short hasta los tobillos y le separé las nalgas para que viera bien mi verga antes de clavársela de una estocada. Ella gimió ahogando el sonido con la almohada, pero yo le tiré del pelo para que me mirara mientras la empotraba contra el cojín. Cada vez que entraba hasta las pelotas, sus tetas rebotaban y el sofá crujía, pero no nos importó el ruido porque sabíamos que en cualquier momento alguien podía entrar. Le di vuelta y la puse a cuatro patas, metiéndole los dedos en la boca para que los chupara mientras la follaba por detrás. Sus gemidos se mezclaban con el sonido de mi polla entrando y saliendo de su coño mojado, y cuando le di la vuelta otra vez para que me montara, sus tetas me rozaban la cara mientras rebotaba sobre mí. Le agarré el culo y la apreté contra mi cuerpo, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga. Cuando ya no aguanté más, la saqué y le corrí toda la cara, dejando mi leche blanca sobre sus labios y su barbilla. Al terminar, su short seguía tirado en el suelo, manchado de sudor y con un poco de mi corrida seca en el dobladillo.