Nuria Millan se deja empotrar bajo las estrellas y luego chupa su propia leche del culo
Nuria Millan llevaba días provocándome con fotos de su culo redondo y apretado, rozándose contra mí en la cocina, mandándome audios de gemidos ahogados. Sabía que no aguantaría mucho, pero esta noche bajo las estrellas fue demasiado. Me arrodillé frente a su trasero perfecto, separé esas nalgas carnosas y hundí mi lengua hasta hacerla temblar. Ella gritó cuando metí los dedos, su coño goteaba de lo mojada que estaba, pero yo quería más. La puse a cuatro patas en la hierba, le bajé el vestido hasta dejar su culo al aire y le clavé la polla de una estocada. Cada embestida hacía que su cuerpo chocara contra el mío, sus gemidos se mezclaban con el sonido de la carne golpeando. Cuando ya no podía más, la giré y me corrí en su boca, obligándola a tragar hasta la última gota. Ahora mi leche le gotea de los labios mientras me mira con esa sonrisa de puta satisfecha. La próxima vez no será tan suave, lo prometo.