Tsukasa Hirata te chupa la verga como una profesional
La habitación está en penumbra, con solo la luz tenue de una lámpara de noche iluminando los cuerpos entrelazados. Sabes que esto está mal, que no deberías estar aquí, pero el deseo te domina. La polla ya está dura, palpitando, y Tsukasa Hirata, con sus labios carnosos, te la agarra con firmeza antes de llevársela a la boca. Sientes cómo su lengua caliente recorre el tronco, jugando con el glande, mientras sus ojos te miran con complicidad. Te la chupa con una técnica que delata experiencia, succionando fuerte, haciendo que el placer te recorra la espalda. Sus manos no se quedan quietas: una te aprieta los huevos, la otra te acaricia el culo, empujándote más hacia su garganta. En más de 14 minutos de escena, la saliva resbala por tu verga, mezclándose con el sudor que te cubre la piel. Cada gemido que escapa de su boca vibra en tu polla, y te das cuenta de que no puedes parar, que esto es una locura pero no quieres que termine. La agarras del pelo, guiando el ritmo, sintiendo cómo se ahoga un poco, cómo sus lágrimas asoman por el esfuerzo. Sabes que esto es pecado, que alguien podría entrar, pero el morbo te enciende más. Cuando ya no aguantas, le avisas con un gruñido, y ella se corre la polla con la mano, lista para recibir tu leche. Te vacías en su boca, sintiendo cómo traga cada gota, cómo te limpia con la lengua. Mientras te recuperas, miras su rostro manchado, sus labios hinchados, y piensas que esto no debería haber pasado, pero que no cambiarías nada.