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Amiga del marido se deja empotrar en el sofá sin piedad

15:52 1080P 5 Amateur
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Estúdio Ksal_lm

La muy putita de la amiga llegó tarde a la casa con excusas baratas y ese vestido ajustado que le marcaba el culo prieto como si fuera una segunda piel. Él, el marido, solo atinó a mirarla con esa cara de perro en celo mientras ella se sentaba en el sofá con las piernas bien abiertas, mostrando sin pudor cómo le goteaba el coño por la excitación. La muy zorra no esperó ni un segundo antes de agarrarlo de la polla y empezar a masajearla con movimientos lentos y húmedos, haciendo que se le pusiera dura como una piedra en segundos. Él no pudo resistirse y la empujó contra los cojines, arrancándole un gemido ronco cuando su verga gruesa se hundió hasta el fondo de su conejito caliente y empapado. Las embestidas fueron brutales, con cada envite haciendo que sus tetas rebotaran salvajemente y sus gritos de placer llenaran la sala. Ella se agarraba a sus hombros con las uñas clavadas mientras él la empotraba sin piedad, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de su verga cada vez que la llenaba hasta el fondo. Los sonidos de carne chocando contra carne resonaban en el aire mezclados con los jadeos ahogados y los gemidos de ella suplicando que no parara. Él no tuvo piedad y siguió clavándosela cada vez más fuerte, hasta que ella se corrió con un grito desgarrado, empapando su polla de jugos calientes mientras su cuerpo se sacudía en espasmos incontrolables. Pero él no se detuvo ahí, porque la muy caliente seguía pidiendo más a gritos, con la boca abierta y los labios brillantes de saliva mientras le suplicaba que la llenara otra vez. La segunda vez fue aún más salvaje, con él agarrándola de las caderas y clavándosela hasta que ella se corrió de nuevo, esta vez con un orgasmo tan intenso que le hizo perder el aliento. Cuando por fin se sacó la polla chorreante de su coño bien usado, ella quedó tirada en el sofá, jadeando y con las piernas temblorosas, mientras él se limpiaba los restos de leche en el dorso de la mano y sonreía satisfecho.

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