Dutrasura se deja empotrar en plena calle mientras el cornudo mira
Sientes el asfalto caliente bajo tus rodillas, el olor a gasolina y sudor mezclándose con el perfume barato de mi lencería. Te voy a contar cómo Dutrasura se arrodilló para chupar esa polla dura como si fuera su última comida, con los ojos llenos de sumisión mientras el cornudo se mordía los labios sin poder intervenir. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me abro de piernas para que me den por detrás en medio de la calle, con los transeúntes fingiendo no ver? Mis gemidos resonaban entre los edificios, el sonido húmedo de cada embestida llenando el aire mientras él me agarraba las caderas para clavarse hasta hacerme gritar. 'Más fuerte, puta', le rogaba, y él obedecía como un perro entrenado, marcando mi culo con sus dedos mientras me corría en la garganta. El cornudo se tocaba en silencio, humillado por no poder tener lo que yo le daba a otro. La próxima vez, te haré mirar mientras me llenan de leche en tu propia cama.