La venganza de la ex: folla al novio nuevo delante de mí
Nunca olvidaré la mirada de triunfo en sus ojos cuando se desnudó frente a nosotros, sus pechos firmes y sus nalgas perfectas rebotando con cada paso. Él, el imbécil que me la arrebató, no podía creer que ahora estaba arrodillado frente a mí mientras ella se sentaba en su cara, ahogándole con su coño mojado. Sus gemidos eran música para mí, una melodía de humillación que había esperado tanto escuchar. Sus muslos apretados contra las orejas de él, su clítoris rozando su nariz mientras ella movía las caderas en círculos, marcando el ritmo de su venganza. Le escupió en la boca, obligándole a tragar todo su flujo, y luego se paró, dejándole jadeando, con la cara empapada. Se acercó a mí, sus labios brillantes de saliva, y susurró: '¿Te gusta lo que ves, puta?' mientras se agachaba y le agarraba la polla, dura como una piedra. La montó a horcajadas, deslizándose hasta el fondo con un gemido largo, sintiendo cada centímetro de él dentro, mientras yo miraba, sintiendo esa mezcla de celos y excitación que me quemaba por dentro. Cada embestida era una puñalada, cada gemido suyo un recordatorio de lo que había perdido. Cuando ella se corrió, gritando, pensé en cómo esto solo era el principio de mi sufrimiento.