Willow Ryder se deja romper el culo con mi polla monstruosa
El olor a excitación de Willow Ryder llenaba la habitación cuando me arrodillé detrás de ella, sus nalgas perfectas temblando de anticipación. Le ordené que se inclinara más, que abriera bien ese culo apretado que tanto deseaba llenar. Ella obedeció al instante, gimiendo cuando mis dedos lubricados comenzaron a abrirla, preparándola para lo que vendría. Mi polla gruesa ya estaba lista, palpitando contra su piel suave. Le dije que no se moviera, que iba a tomarla sin piedad, y ella solo asintió, mordiéndose el labio. La primera embestida fue brutal, hundiendo mi verga hasta las pelotas en su agujero virgen, arrancándole un grito ahogado. Sus músculos se cerraron alrededor de mi tronco, pero yo no paré, empujando más fuerte cada vez, sintiendo cómo su culo se adaptaba a mi tamaño. Willow Ryder suplicaba entre gemidos, pidiendo permiso para correrse, pero yo le dije que no, que primero tenía que aguantar mi ritmo. Sus nalgas rebotaban contra mi pelvis, el sonido húmedo de su culo siendo penetrado resonaba en la habitación. Cuando por fin le permití explotar, su orgasmo fue tan intenso que su cuerpo entero se sacudió, apretando mi polla como un tornillo. No aguanté más y me corrí dentro de ella, llenando su culo con mi leche caliente mientras ella seguía temblando de placer.