Abuelito salpica con leche en el vídeo 12
El abuelito James no aguanta más y se agarra su verga gruesa y peluda llena de venas marcadas con la mano izquierda mientras con la derecha se acaricia los huevos pesados que ya le cuelgan como dos melones maduros. Se le escapa un gemido ronco cuando nota que la piel del capullo se le pega al glande brillante por el pre, y no puede evitar imaginarse a esa vecina fresquita de tetas duras que siempre le guiña el ojo al pasar. Con un gruñido seco, aprieta la base de la verga y empieza a mover la piel hacia adelante y atrás, sintiendo cómo la fricción le hace cosquillas en los muslos y le eriza los pelillos del culo mientras la cabeza se le pone morada de tanto sangre. Un chorro espeso y blanco sale disparado como un cohete, aterrizando en el suelo de madera con un sonido húmedo, seguido de otro que le cae en el muslo velludo y otro más que le salpica en la barriga colgante. Se queda jadeando, con la polla aún dura y palpitando, mientras una gota de leche le resbala por el glande y le cae en el ombligo profundo. No puede parar ahí, así que se agarra el rabo otra vez, esta vez con más fuerza, y se masturba hasta que le brota otro chorro que le cubre toda la mano de semen espeso y caliente. Se lame los labios mientras ve cómo los últimos hilos de lefa le cuelgan del prepucio arrugado, y no puede evitar reírse con voz ronca cuando se le escapa un suspiro de alivio mezclado con un poco de vergüenza por lo que acaba de hacer en su sillón favorito.