Gigante Cock empotra a EstaticFrequeVille en un anal salvaje
Ella me dijo: 'Hoy no te la voy a hacer fácil, cariño'. Llevaba días provocándome con fotos en ropa interior ajustada, rozándose contra mí en la cocina, mandándome audios susurrando lo que quería que le hiciera. Sabía que esta vez no iba a ser rápido, que me haría sufrir antes de dejarme entrar. Cuando por fin la tuve de rodillas, con su culo en pompa y mi polla dura como piedra, empecé a lubricarla despacio, sintiendo cómo se estremecía cada vez que mis dedos rozaban su agujero. 'No tan rápido, grandulón', me decía, arqueando la espalda para que no llegara a donde quería. Pero yo no iba a caer en su juego: la agarré de las caderas y de una estocada la llené entera, haciendo que gritara mi nombre. Su culo apretaba mi verga como un guante, y cada vez que me hundía hasta las pelotas, ella gemía más fuerte, pidiendo más. No le di tregua, embistiéndola sin piedad mientras le agarraba el pelo y le susurraba obscenidades al oído. Cuando ya no pudo más, se corrió a chorros, temblando bajo mi cuerpo, y yo me vacié dentro de ella con un gruñido. Lo último que vi fue a EstaticFrequeVille desplomada en la cama, con las piernas temblorosas y una sonrisa de satisfacción.