Remi Raw se entrega al viejo verga de su padrastro
Remi sabe que no debe jugar con fuego, pero hoy no puede resistir el roce de las manos de Jason Sarcinelli en su piel. Se arrodilla frente a él, el coño ya ardiendo al sentir la polla dura rozando sus labios. Él le agarra el pelo con fuerza y le ordena abrir bien la boca, quitándole toda libertad. Remi obedece, tragando cada centímetro de esa verga gruesa hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. Él la humilla, llamándola su "putita sumisa" mientras le empuja la cabeza hacia abajo, ahogándola en su carne. Ella gime, el sonido vibrando alrededor del eje, pero él no tiene piedad y la obliga a mantener el ritmo. Cuando ya no puede más, la levanta de un tirón, la arroja sobre la cama y la penetra de una estocada, reventando su coño virgen con un gruñido de satisfacción. Remi grita, el dolor mezclándose con el placer mientras él la monta como una bestia, golpeando sus caderas contra su culo con cada embestida. Ella suplica, "Por favor, más", y él se ríe, "Claro, mi zorra, te voy a destrozar". La voltea sin cuidado y se hunde en su culo, sintiendo cómo su cuerpo se resiste antes de ceder por completo. Remi llora, pero él no para, clavándose hasta el cuello del útero, hasta que la siente temblar alrededor de su polla. Se corre dentro de ella con un rugido, empujando hasta la última gota mientras ella gime, exhausta pero insatisfecha. Él le da una palmada en el culo y le susurra, "¿Ves qué bien te has portado, mi puta?", y Remi solo puede gemir en respuesta, sabiendo que esto apenas comienza.