Verificación de la polla dura como piedra mientras ella gime
En la habitación oscura, la luz parpadeante del celular ilumina la polla dura como piedra que él agarra con fuerza, mientras ella, con las piernas abiertas, gime al sentir cómo él se frota contra su coño mojado. La noche había empezado con ella enviando fotos provocativas, mordiéndose el labio en la ducha, acariciándose el culo con la toalla, sabiendo que él no aguantaría. Él la mira con los ojos llenos de lujuria, tirando de su tanga para apartarlo del camino, dejando al descubierto su coño rosado e hinchado, brillante de tanto flujo. Ella arquea la espalda cuando él empuja su polla entera de golpe, haciendo que sus caderas choquen con fuerza, y ella grita, clavando las uñas en su espalda. Él la agarra de las nalgas para levantarla, empotrándola contra la pared mientras entra y sale sin pausa, el sonido de sus cuerpos chocando llenando la habitación. Ella le susurra al oído que la folle más fuerte, que no se detenga, y él obedece, embistiendo hasta que ella se corre, temblando alrededor de su polla. Cuando él se aparta, la camilla está manchada con su leche, y su tanga hecho jirones cae al suelo.