La máquina de follar casi me rompe el culo y me encanta
Te voy a contar cómo Sasha Earth se dejó llevar por esa máquina que no perdona, pero antes te digo que el muy cabrón llevaba horas provocándome con sus mensajes, mandándome fotos de su cuerpo sudado y apretando el culo en medias, hasta que no pude más y le dije que me follara como una perra. Cuando por fin me empotró, el sonido del plástico de las medias rozando contra mi piel mojada me volvió loca, y él no paraba de gemir mientras me penetraba sin piedad, sintiendo cómo cada embestida me llenaba hasta que las caderas chocaron contra mi culo. La máquina no se detenía, y yo solo podía gritar mientras me corría una y otra vez, sintiendo cómo el placer me quemaba por dentro. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me deshago de puro gusto?